Un baño de gong es una experiencia sonora profunda en la que las vibraciones del gong envuelven el cuerpo y la mente, facilitando un estado de relajación muy poco habitual en la vida cotidiana. No se trata de “hacer” nada, sino de dejarse llevar por los sonidos y observar lo que aparece: sensaciones físicas, emociones, imágenes o, simplemente, silencio. Cada sesión es distinta y cada persona la vive a su manera.

Muy amablemente, una mujer que asistió a una de las últimas sesiones ha querido compartir su experiencia en un baño de gong.

Toda una experiencia en un baño de gong

Queridos Guillermo y Nora,  toda una experiencia que en ningún momento pensé que podría llegar a sentir.

Soy una persona a la que le cuesta mucho concentrarse y abstraerse del entorno, aunque soy tranquila.

 

Expectativas, sinceramente, no tenía ninguna.

Empecé por verme, o mejor dicho por ver, aunque no sé desde donde lo veía, si desde el suelo o desde el aire. Veo unos acantilados, como sifones de agua, saliendo de la tierra.

 

Luego estoy dentro de una cueva, donde llega el agua del mar unas veces suavemente y otras como olas embravecidas.

Experiencia sensorial durante un baño de gong en Madrid

Observando la nada

 

En algún momento me iba y  mi mente pensaba ¿Cómo conseguirán estos sonidos?

Quería abrir los ojos, de echo los abrí en alguna ocasión pero solo pude mirar el techo, y los sonidos volvían, envolventes.

 

Vi un pueblo como del norte, casas de piedra oscura, la iglesia en la que sonaban las campanas y la lluvia, una lluvia torrencial y el viento. La visión del pueblo, de las casas y la iglesia era como a través de una cortina.

Visualizaciones y calma mental en una sesión de baño de gong

Playa en calma

Después, un mar con olas gigantes y por fin…  una playa a la que las olas acariciaban suavemente una playa de arena de piedrecitas de arena como granos de arroz, de muchos colores.

Y de pronto, un bosque de cuento, el de campanilla y hadas que volaban en el bosque iluminando con muchas lucecitas y entonces se terminó la sesión. 

 

Cada experiencia es única: Una persona, una vivencia

Es evidente que cada persona vive su propia experiencia en un baño de gong y que los demás integrantes de la sesión sentirían cosas totalmente diferentes.

Lo que nos parece alucinante es cómo cada cual viaja por escenarios distintos; ve colores; sólo tiene emociones o dejan de sentir el cuerpo y eso les asusta, porque no saben que está pasando.

Sensación de no sentir el cuerpo durante un baño de gong en Madrid

No sentir el cuerpo

Las historias de cada uno: vivencias personales

Siempre, al finalizar una sesión, invitamos a los participantes a que compartan su sentir o una palabra con el resto de la sala, si les apetece.

Hay personas que ya tienen experiencia en los baños de gong y comparten, pero otras no dicen nada y al final se acercan a nosotros a contarnos lo que han sentido, lo que han visto o lo que les pasa en el cuerpo.

¿Es normal lo que se siente en un baño de gong?

Muchos nos cuentan su vivencia y siempre preguntan si es normal y siempre respondemos lo mismo «si, es normal».

Todo lo que sientes en un baño de gong es normal y es lo que te ha sucedido ¿Quién dice que no es normal?  Pues nuestra mente racional que no está acostumbrada a estas sensaciones.

La mente racional frente a las sensaciones de un baño de gong

Nuestra mente racional

Conclusión: confiar en una experiencia en un baño de gong

Sientas lo que sientas, pienses lo que pienses, pase lo que pase o nada. Es normal, no eres un bicho raro.

Al contrario, eres muy valiente por haber decidido asistir a una sesión y abrirte a vivir una experiencia en un baño de gong, dejando que el cuerpo y la mente transiten por sensaciones diferentes, sin expectativas ni juicios.

Hasta la próxima.