Tras un largo parón debido a las circunstancias actuales y en el que he tenido que replantearme la situación laboral y prepararme en otros ámbitos, vuelvo para continuar con la serie que estaba dedicando a los chakras.

En esta ocasión vamos a por el 4º. Todos son importantes, desde luego y cada uno abarca un ámbito distinto pero éste, en concreto para mi, es muy importante. Se localiza en el centro del pecho y engloba la zona del corazón por lo tanto es el chakra del amor.

Se le denomina la puerta al alma, puesto que no sólo se asientan en él nuestros más profundos y vivos sentimientos de amor, sino que a través de este centro energético también podemos entrar en contacto con la parte universal de nuestra alma.

Este es uno de los centros energéticos que más cerrados se suelen encontrar así que vamos a intentar liberarlo para disfrutar de una vida más plena y amorosa.

El chakra en el gong

En el gong lo localizaríamos en el mismo centro pero teniendo en cuenta que este punto no lo solemos utilizar, puesto que es la zona en la que menos armónicos se producen, podemos desviar nuestros toques a por encima o por debajo del mismo.

se ve la posición de cada chakra en el gong
Los chakras en el gong

Por lo tanto este chakra tiene un par de puntos para expandir el sonido. No en vano, siendo tan importante bien se merece ese par de zonas donde poder poner tu intención.

Yo suelo usar el punto de arriba si después voy a continuar hacia los chakras superiores o el de abajo si me voy a centrar más en los inferiores.

Si es cierto que siendo su órgano el corazón, podemos usar el mismo centro del gong para crear un sonido sordo emulando los latidos y de esta manera conseguir la sincronización de los corazones de las personas para los que estemos tocando.

Anahata: El chakra del corazón

Para este artículo le he pedido, de nuevo, ayuda a Victoria Bugnone, de Jayah Yoga para que nos comente desde el punto de vista yógico como se comporta este centro.

¿Donde se localiza?

El cuarto chakra conforma el punto central del sistema de chakras, por eso se encuentra a la altura del corazón, en el centro del pecho. En él se unen los tres centros inferiores físico-emocionales con los tres centros superiores psíquico-espirituales. Su símbolo es el hexágono, que representa muy intuitivamente cómo se penetran recíprocamente las energías de los tres chakras superiores y de los tres inferiores. 

Persona meditando con la mano en el pecho

Tiene asignados el elemento aire y el sentido del tacto. Esto señala la movilidad del corazón, el movimiento hacia algo, el dejarse tocar, el estar en contacto con las cosas. Encontramos aquí la capacidad de enfatizar y «sentir con», de compatibilizar estados de ánimo y entrar en resonancia con vibraciones. 

Mediante este centro, también percibimos la belleza de la naturaleza y la armonía de la música, del arte y de la poesía. Aquí se transforman en sentimientos las imágenes, las palabras y los sonidos.

El amor verdadero

La misión del chakra corazón es la unión por el amor.

Toda ansia de contacto íntimo, de armonía, se manifiesta a través de este chakra, incluso también sentimientos de tristeza, dolor, angustia ante la separación o pérdida del amor.

En su forma purificada y completamente abierta, el chakra corazón es el centro del amor verdadero e incondicional, un amor que sólo existe por sí mismo, que no se puede tener o perder. 

Un corazón rojo entre las manos

En combinación con los chakras superiores, este amor se convierte en Bhakti, en el amor divino, y conduce al conocimiento de la presencia divina en toda la creación, con el corazón de todas las cosas del universo. 

El camino del corazón hacia esta meta pasa a través del «sí», pleno de amor y comprensión, hacia nosotros mismos como premisa para el «sí» a los demás y a la vida.

Su gran potencial

Mediante este chakra, disponemos de un gran potencial de transformación y de curación: tanto para nosotros mismos como para los demás; por ejemplo, cuando padecemos ante el sufrimiento o la enfermedad, podemos observar que mediante una amorosa dedicación al órgano enfermo o a la parte del cuerpo enferma podemos acelerar enormemente la sanación.

El anahata-chakra es un centro cuya fuerza viaja hacia el exterior, y tendrá un efecto espontáneo curativo y transformador en otras personas.

Este chakra irradia en los colores verde y rosa, y a veces también en el oro.

Cuarzos rosas

Cuando tu chakra corazón está completamente abierto e interactúa armónicamente con los demás chakras, te conviertes en un canal de amor. Las energías de tu corazón pueden transformar tu mundo y unir a las personas de tu entorno, reconciliarlas y curarlas.

Amas por el amor en sí, desde la alegría de dar, sin esperar nada a cambio. «Pones todo tu corazón».

Si tu anahata está cerrado…

Puedes optar por la terapia de sonido.

En este caso, un baño de gong que armonice tu corazón tiene un efecto enaltecedor, y hace que tu centro baile junto con la vida y la creación, despertando la fuerza del amor en tu chakra obteniendo un efecto armonizador sobre él. 

También las danzas sagradas o meditativas, con sus movimientos, manifiestan la armonía y la alegría de la creación.

Un paseo por la naturaleza observando con conciencia plena toda la belleza que te rodea y sabiendo que esa misma belleza se encuentra en nuestro interior. Esa armonía que nos brinda la naturaleza también la tenemos nosotros.

La postura del pez

Para reforzar nuestro chakra te voy a enseñar una postura que se llama Matsyâsana. La postura del Pez.

Postura de yoga llamada la postura del pez. Tumbados con el pecho abierto.

Para realizar esta postura, llevamos los brazos estirados debajo del cuerpo con las palmas de las manos hacia abajo, a la altura de los nalgas si es posible. Acercamos los codos entre sí. Las piernas están juntas y estiradas, y los dedos de los pies se quedan mirando hacia arriba para mantener la actividad de las piernas.

Inspiramos elevando el pecho hacia arriba y espirando dejamos que la cabeza vaya hacia atrás alargando el cuello y apoyando ligeramente, la coronilla en el suelo. Ten en cuenta que la postura se sostiene sobre los antebrazos y las manos.

Aprovechamos los espacios que brinda la postura en el pecho para hacer respiraciones completas.

Recuerda que el apoyo permanece en los antebrazos y las manos, no en la cabeza. La cabeza solo se mantiene en un ligero contacto con el suelo.

Para salir de la postura, deslizamos la cabeza hacia atrás en el suelo y vamos apoyando, poco a poco, toda la espalda; sacamos los brazos y giramos suavemente las muñecas.

El sonido

El sonido de Anahata es “Iam”.

Puedes meditar sobre este chakra colocando una esfera luminosa de color verde en la zona central de tu pecho mientras cantas el sonido con la intención de abrir y expandir tu corazón para inundar todo de amor.

Y ahora el video

Para finalizar disfruta del video que he grabado con la intención puesta en Anahata y su elemento, el aire.

Déjame tus comentarios y nos vemos en el siguiente artículo.

Un saludo.